Ese contrato adjudicado en 2017 entró en punto muerto en 2021 por falta
de entendimiento entre el Ayuntamiento y el equipo redactor
A partir de ahora, el objetivo es retomar los trabajos para que Arona
pueda disponer de un planeamiento actualizado en el menor plazo posible.
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Arona ha aprobado hoy martes la propuesta
de la Concejalía Municipal de Urbanismo de iniciar el expediente de revisión del contrato del
Plan General de Arona que vincula desde 2017 a esta administración y a la UTE Omicron –
Amepro S.A, Conurma Ingeniero Consultores SL e Ingeagua S.L. Esa adjudicataria dispone a
partir de ahora de un plazo de 10 días naturales para presentar las formular las alegaciones y
presentar los documentos y justificaciones que estime pertinentes en defensa de sus
derechos.
El acuerdo de iniciar esa revisión se ha fundamentado en los incumplimientos contractuales
cometidos por esa adjudicataria desde el anterior mandato, en la imposibilidad de encauzar la
falta de entendimiento entre esa UTE y el Ayuntamiento y en la necesidad de poner fin al
estancamiento y paralización que afecta desde hace varios años a la tramitación del PGO de
Arona.
La alcaldesa de Arona, Fátima Lemes ha destacado este nuevo paso en lograr la actualización
de un Plan General de Ordenación que “supone el punto de partida para un desarrollo
adecuado de nuestro municipio acorde con las necesidades de la ciudadanía. Un plan que
estaba en un estancamiento y que consideramos muy importante retomarlo lo antes posible”.
Luis García, concejal de Urbanismo de Arona, ha indicado que la meta es que el próximo
proceso de revisión del planeamiento municipal “culmine en el menor plazo posible, pues es
vital contar cuanto antes con un Plan General que plasme la realidad tácita de Arona en
materia urbanística, que permita dar respuesta a los problemas que está padeciendo la
ciudadanía por no contar con un PGO actualizado y que, además, encauce el desarrollo futuro
de Arona de manera ordenada, racional y sostenible, respetando la legalidad y las cautelas
medioambientales necesarias”.
Gestiones realizadas en torno al PGO durante este mandato
El responsable de Urbanismo ha explicado que este documento es una
prioridad tanto para él como para el gobierno municipal en su conjunto.
Por ello, desde el comienzo del mandato se reunió con los técnicos municipales y con la UTE
adjudicataria de la revisión del planeamiento para saber en qué punto se encontraba la
tramitación del Plan.
Tras descubrir que el procedimiento llevaba paralizado prácticamente dos años, contactó con
la adjudicataria para intentar reconducir la situación y continuar con los trámites que faltaban
para poder pasar a la fase de evaluación ambiental del nuevo planeamiento municipal. Las
gestiones en ese sentido resultaron infructuosas: desde la UTE alegaron que era imposible
retomar los trabajos con el Ayuntamiento de Arona tras tanto tiempo de desacuerdo.
Una vez llegados a ese punto, el responsable de Urbanismo comenzó a analizar con los juristas
municipales cuál era la opción más rápida y segura para desbloquear la tramitación de ese
importante documento, incluyendo en esa valoración la posibilidad de finalizar del contrato de
revisión del PGO sin contratiempos, evitando el riesgo de que esa rescisión contractual se
complique administrativa y judicialmente e impida retomar la tramitación del Plan a corto
plazo.
Al mismo tiempo, comenzó a sopesar las distintas opciones que hay para retomar el proceso
de revisión del PGO. El objetivo en ese sentido es optar por la fórmula que aporte mayores
garantías y el menor plazo de tramitación posible para que Arona pueda disponer de un
planeamiento adaptado a la realidad del municipio y a la normativa vigente.
Este es el proceso que comienza ahora, una vez desbloqueado el contrato adjudicado en 2017.
Entre las medidas que se están analizando, figura iniciar el trámite de modificaciones menores
de planeamiento y de ordenanzas provisionales que permitirían actualizar el PGO vigente,
analizar los suelos urbanos del Arona para desbloquear posibles instrumentos de ordenación
que se encuentran sin gestionar, así como actualizar la ordenación pormenorizada del
municipio.