La Asociación Cultural Pinolere, dentro de las múltiples actividades que tiene
programadas para la XXXIX Feria Regional de Artesanía Pinolere, que se
celebrará en La Orotava entre los días 6, 7 y 8 de septiembre, reconocerá el
trabajo realizado por el Rancho de Ánimas de Tiscamanita del municipio
majorero de Tuineje.
Tenerife, 22 de julio de 2024 – Esta formación, con 224 años de historia, sale a la calle cada 7 de diciembre,
víspera de la Inmaculada Concepción, con su repertorio musical y el mayordomo
repite ante cada casa de la vecindad el ritual: “¿Aquí se canta o se reza?”
Los ranchos son las manifestaciones más antiguas del folclore musical canario.
Son herederos de las antiguas Cofradías de Ánimas que existían en casi todos los
pueblos del Archipiélago. En las iglesias se instalaban cuadros y altares de
ánimas, donde se oficiaban misas en sufragio por los difuntos, con la intención
de sacar sus almas del Purgatorio. Las cofradías eran grupos de hombres
mayores que se dedicaban a reunir dinero por las casas para entregar a los curas y
celebrar misas para los difuntos. Estas cofradías, pasando los años, se fueron
convirtiendo en “ranchos de ánimas”, pero la mayoría de ellos desaparecieron
por diversas razones, entre las cuales se ha de reseñar los cambios en las
concepciones y prácticas religiosas, la disminución de la devoción a las ánimas,
la emigración y también por la muerte de los viejos, que no dejaban entrar a los
jóvenes.
Los ranchos que han sobrevivido han evolucionado, convirtiéndose la mayoría
en “ranchos de pascua”, porque ya no cantan por los difuntos sino a la Navidad.
Actualmente quedan sólo 12 ranchos en Canarias, todos en la provincia de Las
Palmas, aunque existen documentos antiguos sobre la existencia de ranchos de
ánimas en muchos lugares de la provincia occidental, como en La Orotava o Los
Realejos. Perviven tres en Gran Canaria (Teror, La Aldea y Valsequillo, que
conservan la finalidad original respecto a los difuntos); en Lanzarote hay siete,
todos ellos considerados ranchos de pascua, en Teguise, San Bartolomé, Tinajo,
Tías, Mácher, Haría y Yaiza; y dos en Fuerteventura, en Tetir y Tiscamanita. En
2006, el Gobierno de Canarias les concedió a los 12 ranchos de ánimas y de
pascua la medalla de oro.
El Rancho de Ánimas de Tiscamanita tiene su origen en la Cofradía de Ánimas
que fue fundada en 1800 en la parroquia de San Miguel de Tuineje. En un
documento de 1836 aparece la información detallada del primer mayordomo del
Rancho, Antonio Hernández Dávila, que anotaba la salida casa por casa para
pedir dinero los días de Navidad, Año Nuevo y Reyes de todos esos treinta años
primeros.
En estos 224 años, el rancho ha experimentado cambios importantes, de manera
que ahora tiene su sede en el pueblo de Tiscamanita y su actividad principal gira
en torno a la celebración de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre. De
hecho, la Salida del Rancho se hace cada año el 7 de diciembre, víspera de la
Inmaculada. El reconocido grupo recorre las calles del pueblo, ya no para pedir
limosna por los difuntos, la motivación original, sino para recibir el agasajo y la
acogida de la vecindad y festejar a la Virgen. En muchos documentos se le
nombra incluso como “Rancho de la Inmaculada”. Ha sido su evolución peculiar.
Consta, efectivamente, que sobre el año 1878, Tiscamanita se convierte en el
centro de desarrollo de la zona sur de Fuerteventura, por su esplendor económico
y cultural, principalmente por el comercio de la cochinilla. De modo que la
Cofradía de Ánimas de Tuineje cambia de sede y termina por denominarse
Rancho de Ánimas de Tiscamanita. En 1883 el rancho aparece presidido por el
comerciante de Tiscamanita Francisco Peñate Hernández, como mayordomo de
la época, y vemos al rancho actuando para recaudar fondos para comprar la
imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción, que se venera en la
actualidad en la ermita.
El rancho ha seguido evolucionando y se conservan documentos gráficos de su
salida hasta 1977, con la dirección de una persona relevante, el mayordomo
Emiliano Cabrera, que abandonó por enfermedad. Durante diez años, el rancho
deja de salir. Pero, en 1987, un antiguo componente, Ramón Rodríguez, junto a
jóvenes del pueblo, se reúnen con Emiliano para rescatar esta hermosa tradición.
Reaparece con un nuevo uniforme y con Ramón, que toca el pandero, como
mayordomo, el cual, desde entonces, lleva ya 37 años con esa función, una
trayectoria dilatada, como marca la costumbre para esa responsabilidad. En esta
nueva etapa se recopilan las coplas y los instrumentos que llevaba el rancho
antiguo, y se acuerda la entrada de mujeres y jóvenes. El relevo generacional
queda así garantizado.
Las canciones más antiguas del repertorio son el corrido, dedicado a las coplas
de la Virgen de la Peña (nacidas en el Convento franciscano de Betancuria en
torno a 1800, la misma época de la aparición de la Cofradía), la desecha a los
difuntos, que según la ocasión se transforma con letras a San Marcos y a la
Inmaculada, junto a las coplas, dedicadas a la Virgen. Su música y sus ritmos son
diferentes a cualquier otra melodía del folclore canario o a los villancicos. Bajo
la dirección musical de Siro Peña, todo el catálogo tiene un carácter festivo y
alegre, diferente al resto de ranchos canarios, y tocan guitarra, timple, laúd,
espada y panderos. En 2002 grabaron un disco con todas las canciones del
repertorio musical del rancho.
La Asociación Cultural Pinolere, desde hace algunos años, incluye en su muestra
un acto de exaltación a las manifestaciones tradicionales más significativas del
Archipiélago. En anteriores ediciones han tenido un papel destacado el Rancho
de Ánimas de Arbejales (Teror- Gran Canaria), la Hermandad de Los Guanches
de Candelaria (Tenerife), los Papahuevos del municipio de Agaete (Gran
Canaria) junto a los Mascarones de Santa Cruz de La Palma. Así también se ha
reconocido a los Caballos Fuscos de Fuencaliente, la recreación de la Bajada de
Las Hayas de La Guancha, el Ramo de Arure de Valle Gran Rey (La Gomera), la
Agrupación Folclórica Sabinosa de El Hierro, la más antigua de Canarias; las
mujeres caladoras tradicionales del municipio de La Oliva en Fuerteventura y a
la pirotécnica Hermanos Toste de Los Realejos, la más antigua de Canarias, con
más de 200 años de antigüedad. Y el pasado 2023 a los Diabletes y el Rancho de
Pascua de Teguise en Lanzarote.
La Asociación Cultural Pinolere se acercó en estos días a Tuineje y comunicó
personalmente a la Junta Directiva del Rancho de Tiscamanita el reconocido
homenaje dentro de la Feria de Artesanía de Pinolere 2024. En esa reunión se
contó con la presencia de la alcaldesa del municipio de Tuineje, Candelaria
Umpierrez Ramos, y los concejales del grupo de gobierno Dulce María García
Alonso y Jonathan Peña Barreto, que mostraron su alegría por tal
reconocimiento, mostrando su interés en colaborar y participar en este
importante acto en la isla de Tenerife.
Gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Tuineje tendremos la oportunidad
de ver tocar al Rancho de Ánimas de Tiscamanita por todo el recinto del Parque
Etnográfico Pinolere el sábado 7 de septiembre, a partir de las 11.30 horas, ya
que se desplazarán desde la isla majorera más de 20 personas pertenecientes al
Rancho para representar este singular acto festivo.